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3 de noviembre de 2014
20 de octubre de 2014
Contamelo Todo
Me vas a contar todo de tu vida porque así lo voy a preguntar. Quiero conocer que rodea tu cabeza. Si tenés hermanos. Si tus viejos están separados. Cuál es tu sueño más grande y qué opaca su cumplimiento. Vas a contarme todo como si lo dijeras por primera vez porque así voy a escucharlo. Hasta que me digas el porqué de tus cosas y porqué son tan grandes, tan pequeñas, o tan irreales. Me vas a contar todo porque quiero saber con la persona con la que hablo, con la que por un momento inicial, mantengo un vínculo único. Es fácil: Vos hablás, yo te escucho. Me vas a contar todo como si me interesara, porque así es. Aunque después sólo seas un punto minúsculo en todo el universo. A veces pasa. Somos tan infinitos o tan ínfimos como a quién le interese.
14 de septiembre de 2014
Cleo
Sonríe y el cielo se despeja en mi cara, su mano toma la mía para cruzar la calle y rápidamente la suelta al llegar al parque. Retoño de un niño empezando a florecer a la vida, a sus asombros y pesares, a sus puertas por abrir y a sus ventanas aún cerradas. La veo crecer tan rápido que dejar de mirarla me da miedo y me tiembla el pánico en la piel de que algo le suceda. Beso su frente curtida descubriendo que nunca nada y nunca nadie, fue amado con la intensidad con que la amo a ella, sangre de mi sangre, despliegue infinito de los motivos de mi alma, de la motivación de mis tardes compartidas, cuando me espera y me llama, y yo llego a su abrazo como quien llega al paraíso.
25 de agosto de 2014
Atendeme una cosita, una sola rápida y fugaz, como esas cosas que se dicen al pasar como susurradas, esas que quedan amontonadas en el oído del receptor o en la atención de los curiosos, de esas palabras como voladas que nacen de una boca y a veces no mueren en ningún lado, se pierden en el eter de los sonidos, tan existencial y sensible, tan moderamente bajo como para realizar el esfuerzo de captarlo, salvo que estés atento a este minúsculo y atemporal intento de que me escuches pensar que me muero por besarte.
11 de agosto de 2014
Por la noche de mis piernas te veo partir, llevarte las estaciones, irte en silencio donde te acompañan mis besos, donde aún te rodean mis palabras. Siento la arena y la tierra escurrirse por mis dedos, los días y las noches besando tu imagen, escuchando tu risa, deseando tus manos. Un sol enorme se cae en el horizonte,y un fuego que llega hasta mis pies entibia mis huellas, los pasos que dejo desvanecerse, fundirse en la tierra, y respiro, una honda bocanada de aire que me llena los pulmones, los recuerdos, la realidad que me invade las venas, que pone en ebullición mi sangre, el torrente de sensaciones que le dio vida a tu nombre, ese con que me apropié de las tardes, de las horas de tu presencia en mis días. Te veo irte, te dejo ir.
Sonrío. Fue hermoso.
Sonrío. Fue hermoso.
2 de agosto de 2014
Mi jardín
Corté todas las flores para que nada más creciera. Quemé el pasto y planté malezas, pero la semilla persistía, raíces arraigadas en la tierra refulgían cuando menos lo esperaba. Sin embargo, insistía yo en mi arduo labor de eliminar el color y el perfume para poder, según decían, plantar mis propias flores. Más cortaba los tallos, más fuertes se volvían sus hojas, más intenso el perfume, más amargas mis malezas. Así estuve durante largos días con sus inacabables noches, hoz y pala destruyendo la creación espontánea que ami paso se sucedía. Hasta que una mañana, llenas de callos mis manos, llena de pena mi alma, amanecí deseando oler las flores plantadas en mi jardín, aunque no fueran mías, deseé su colorido resplandor, su verde intenso, sus maravillosos colores, la sensación aliviadora del pasto esponjoso sosteniendo mi cuerpo. Y en ese momento todo aquello me pareció ridículo y sin sentido: ofrecer mi felicidad al seco yuyo en vez de hacer mías las flores, en vez de regar el verde pasto y sentir el perfume acariciando mi nariz y mis dedos. Por cada maleza que arranqué, una semilla coloqué en su lugar, y espero el brote crecer, y lleno de deseo el agua con que riego las flores, que aunque no son todas mías, crecen en mi jardín.
30 de junio de 2014
Fotosíntesis de Paz
De pronto el sol entró por la ventana y alumbró todo. Calentó mis pies y mis manos, mi mejilla izquierda y el corazón que también se encuentra de ese lado. De pronto no fue tan malo, de pronto era solo una prueba de la paciencia y la espera, la serenidad necesaria para sentirme fuerte frente a la adversidad, cualquiera sea. Fue un sol de las cinco de la tarde que transformó mi mueca en sonrisa y la canción en otro tema, y pude pensar que para lo que fuera, todo dependía del tiempo, que mis ganas estaban, que el esfuerzo es necesario, y que a pesar de todo, y después de todo, valió la pena.
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